Resolución de 21 de octubre de 2026, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, por la que se declara Lugar de Memoria Democrática la «Torre del Pretori».
Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática · 30 de octubre de 2026
En pocas palabras
Declara la «Torre del Pretori», en Tarragona, como Lugar de Memoria Democrática. El edificio fue prisión provincial y, entre 1939 y 1948, prisión política con más de 6.900 personas internadas. La declaración se inscribe en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática.
Qué cambia
El Estado impulsará recursos audiovisuales y digitales, placas y paneles explicativos sobre el pasado del edificio, y lo incluirá en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática. La declaración tiene efectos desde su publicación en el BOE.
- A quién afecta
- Ayuntamiento de Tarragona, titular del edificio · Familiares de las personas represaliadas en la prisión · Visitantes y público interesado en la memoria histórica · Asociaciones de memoria histórica
- Cifras
- más de 6.900 personas pasaron por la prisión entre 1939 y 1948
- capacidad real de unos 70-100 presos
- más de 1.300 internos simultáneos en su momento de mayor ocupación
- al menos 70 presos murieron por las condiciones carcelarias
- más de 650 prisioneros fueron fusilados en la Muntanya de l'Oliva
- Derechos y libertades
- Cultura y deporte
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
La Resolución por la que se acuerda la declaración de Lugar de Memoria Democrática, cuya incoación se llevó a cabo por Acuerdo de 14 de noviembre de 2025, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática (BOE de 22 de noviembre de 2025), se realiza de conformidad con lo establecido en la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
La Torre del Pretori, situada en la parte alta de Tarragona, es uno de los edificios más emblemáticos del pasado romano de la ciudad. Construida entre finales del siglo I a.C. y comienzos del I d.C., formaba parte del foro provincial de Tarraco, capital de la Hispania Citerior. Su función principal era servir de torre-escalera que conectaba el circo romano con la plaza de representación del foro.
Durante la Edad Media, tras la desintegración del Imperio romano, el edificio fue transformado en fortaleza y más tarde en residencia real, conocida como el Castell del Rei o Palau Reial, donde residieron figuras destacadas de la Corona de Aragón. A lo largo de los siglos XVI-XVIII la torre continuó en uso, adaptándose a funciones administrativas y militares.
A partir del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX, la Torre del Pretori fue adaptada como prisión provincial de Tarragona, conocida popularmente como la «Presó de Pilats». Su estructura maciza y sus galerías subterráneas facilitaban este uso, aunque las condiciones de habitabilidad eran muy deficientes.
En los primeros años de la República la prisión mantuvo su función ordinaria. Con el estallido de la Guerra de España el edificio pasó sucesivamente por manos republicanas y, tras la ocupación de Tarragona por las tropas franquistas el 15 de enero de 1939, se convirtió en un centro clave de represión.
Durante el conflicto, se sabe que la prisión fue utilizada por los republicanos para recluir personas acusadas de actividades fascistas o simpatizantes del golpe militar, pero su etapa más dramática comenzó tras la entrada del ejército franquista. Bajo el nuevo régimen, la Torre del Pretori se transformó en una prisión política de carácter represivo.
Entre 1939 y 1948, más de 6.900 personas pasaron por sus celdas, la mayoría republicanos, sindicalistas, maestros, milicianos o civiles vinculados al bando vencido. Su capacidad real era de unos 70-100 presos, pero llegó a albergar más de 1.300 internos simultáneamente, según datos del Archivo Municipal de Tarragona.
Las condiciones eran extremadamente duras: hacinamiento, falta de ventilación, escasez de comida y brotes de enfermedades como la sarna o los piojos. Al menos 70 presos murieron por las condiciones carcelarias. Además, más de 650 prisioneros fueron sacados de la torre para ser fusilados en la cercana Muntanya de l’Oliva, uno de los principales lugares de ejecución del franquismo en Tarragona.