Ley Foral 3/2025, de 20 de marzo, de modificación de la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936.
Comunidad Foral de Navarra · 7 de abril de 2025
En pocas palabras
Modifica la Ley Foral 33/2013 para fijar los usos permitidos del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, conocido como Monumento a los Caídos. Solo podrá dedicarse a dar a conocer las violaciones de derechos humanos de la guerra y la dictadura y a alertar sobre nuevas formas de fascismo.
Qué cambia
El edificio no podrá tener otros usos que los educativos y de memoria histórica indicados. Deberán retirarse las partes simbólicas que exalten la victoria franquista y ocultarse las pinturas del interior de la cúpula.
- A quién afecta
- Ayuntamiento de Pamplona/Iruña · visitantes y usuarios del monumento · entidades de memoria histórica · vecinos de Pamplona/Iruña
- Cifras
- construcción del monumento: año 1942
- donación al Ayuntamiento de Pamplona: año 1998
- censo de símbolos franquistas: año 2016
- duración del régimen franquista: casi 40 años
- Derechos y libertades
- Cultura y deporte
- Administración pública e instituciones
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
LA PRESIDENTA DE LA COMUNIDAD FORAL DE NAVARRA
Hago saber que el Parlamento de Navarra ha aprobado la siguiente Ley Foral de modificación de la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936.
PREÁMBULO
Uno de los objetivos de la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936, es eliminar aquellos referentes icónicos que rememoren el régimen franquista, rompiendo la cohesión de los recuerdos que esa simbología perpetúa en el presente.
Durante la dictadura, algunas construcciones fueron utilizadas con un significado rememorativo y propagandístico de los valores de la dictadura franquista, con propósito de perpetuarlos en el tiempo. Ejemplo de estas construcciones es el conocido como «Monumento a los Caídos».
El edificio «Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada» fue construido en 1942 a iniciativa de la Diputación de Navarra como homenaje a los muertos en el bando vencedor y como exaltación de la dictadura franquista. Tal y como expresa el proyecto de construcción, el Monumento a los Caídos fue concebido como un templo votivo, símbolo de poder y gloria de la «Cruzada» e, indirectamente de la dictadura.
En 1998, y previa liberación por parte de la Diputación Foral del carácter votivo del monumento, el Arzobispado y la parroquia de Cristo Rey donaron el monumento al Ayuntamiento de Pamplona/Iruña. La donación se condicionó a la reserva del usufructo a perpetuidad de la cripta central destinada a actos de culto.
Tras adquirir la propiedad, se han adoptado medidas para despojar al edificio de la simbología franquista. Se aisló la cripta del resto del edificio quedando a disposición de la citada Parroquia. Se ocultaron las inscripciones de exaltación de la denominada «Cruzada» y del régimen franquista; y, tras algunas obras de reforma y adaptación, se destinó el edificio a sala de exposiciones.
En 2002 se procedió a la aprobación del Plan Municipal que consolidó el conjunto monumental denominándolo «Monumento a los Caídos». En el Catálogo de edificios protegidos del Ayuntamiento de Pamplona se protege en grado 2 el espacio interior, la cripta y la cubierta, y en grado 3, las arquerías laterales.
En el año 2016 el Gobierno de Navarra aprobó el censo provisional de símbolos franquistas y las Recomendaciones para la retirada de dicha simbología, en donde figura el Monumento a los Caídos. Asimismo, el Ayuntamiento de Pamplona/Iruña aprobó la clausura de la cripta situada bajo dicho monumento como lugar de enterramiento y procedió a la exhumación de los restos de los generales Mola y Sanjurjo y de los voluntarios franquistas enterrados en la cripta.