Real Decreto 248/2025, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas, aprobado por el Real Decreto 1314/2005, de 4 de noviembre.
Ministerio de Defensa · 26 de marzo de 2025
En pocas palabras
Modifica el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas para actualizar las retribuciones complementarias del personal militar. El objetivo es adecuarlas a la mayor exigencia de capacitación técnica y disponibilidad para el servicio.
Qué cambia
Cambia las retribuciones complementarias que cobra el personal militar de las Fuerzas Armadas, según su capacitación y disponibilidad.
- A quién afecta
- personal militar de las Fuerzas Armadas · miembros de mandos conjuntos y cuarteles generales · personal destinado en organizaciones internacionales de seguridad y defensa
- Defensa
- Administración pública e instituciones
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
El Ministerio de Defensa pretende continuar el proceso de adecuación de las retribuciones de las Fuerzas Armadas iniciado con la Ley 11/2020, de 30 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el 2021, actualizando en lo posible las retribuciones complementarias del personal militar para adecuarlas a la cada vez mayor exigencia de capacitación técnica y disponibilidad permanente para el servicio requerida para el cumplimiento de las misiones que le son encomendadas, tanto en territorio nacional como internacional.
El marco operativo de las Fuerzas Armadas y sus misiones concretas han variado notablemente en los últimos años. De un escenario militar convencional se ha pasado a uno complejo que se caracteriza por la incertidumbre, los límites difusos y la presencia de la población en conflictos de forma generalizada y permanente, así como la creciente importancia del componente tecnológico.
Este nuevo contexto exige unas Fuerzas Armadas con plena capacidad de respuesta, ajustada, rápida y oportuna ante un amplio abanico de situaciones y escenarios, con capacidad de activarse de manera flexible, equilibrada y con un elevado grado de alistamiento.
La organización de las Fuerzas Armadas ha tenido que evolucionar en paralelo a los nuevos retos y exigencias, añadiendo a sus capacidades existentes la adaptación a nuevas estructuras para dar una respuesta eficiente a los nuevos cometidos, potenciando principalmente las estructuras conjuntas (Mando Conjunto de Operaciones Especiales, Mando de Operaciones, Mando Conjunto de Ciberespacio, Centro de Inteligencia de las FAS, Estado Mayor Conjunto), y su presencia en las organizaciones internacionales de Seguridad y Defensa (con nuevos puestos en la estructura de mando de la OTAN, y necesidades crecientes tanto en la Unión Europea como en el ámbito de Naciones Unidas o de la seguridad cooperativa), además del establecimiento de Cuarteles Generales de nivel estratégico para la conducción de operaciones de la Unión Europea (OHQ Rota).
A estas misiones habituales se añaden las actuaciones que demanda la sociedad española y que el Gobierno de la Nación asigna a las Fuerzas Armadas, como ocurrió en algunas operaciones llevadas a cabo en el pasado y de todos conocidas para combatir los efectos y necesidades derivadas de la pandemia, así como para hacer frente a situaciones de emergencia derivadas de catástrofes naturales, en las que su disponibilidad, versatilidad y capacidad de mando y control, han sido elementos determinantes en su resolución.
La necesidad de disponer de un capital humano con la preparación y motivación adecuada para desempeñar sus cometidos, al que se le exige un alto nivel de formación teórica, liderazgo, preparación técnica, dominio de diferentes idiomas, experiencia en organizaciones internacionales y capacidad de adaptación a diferentes situaciones cambiantes del entorno, además de la obligatoria movilidad geográfica derivada de la disponibilidad por razones profesionales, que es uno de los aspectos singulares de la condición de militar.