Acuerdo de 23 de octubre de 2025, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, por el que se declara Lugar de Memoria Democrática «La antigua Prisión Provincial de Madrid (Cárcel de Carabanchel)».
Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática · 24 de octubre de 2025
En pocas palabras
Declara Lugar de Memoria Democrática la antigua Prisión Provincial de Madrid, conocida como Cárcel de Carabanchel, de la que quedan el pórtico de entrada, un tramo de muro, el antiguo hospital penitenciario (hoy Centro de Internamiento de Extranjeros) y restos subterráneos.
Qué cambia
El lugar queda reconocido oficialmente por su significado histórico y sus restos se orientan a preservar y promover la memoria del lugar, no a su uso original. Los terrenos son del Ministerio del Interior.
- A quién afecta
- víctimas del franquismo · Ministerio del Interior · personas internas en el Centro de Internamiento de Extranjeros · vecinos del barrio de Carabanchel
- Cifras
- construcción entre 1940 y 1944
- un millar de presos republicanos empleados en la construcción
- cúpula de hormigón de 32 metros de diámetro
- capacidad concebida para mil internos
- más de doscientas ejecuciones documentadas entre 1944 y 1975
- Derechos y libertades
- Administración pública e instituciones
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
El Acuerdo de declaración de Lugar de Memoria Democrática, cuya incoación se llevó a cabo por Resolución de 17 de octubre 2024, de la Dirección General de Atención a las Víctimas y Promoción de la Memoria Democrática (BOE de 24 de octubre de 2024), se realiza de conformidad con lo establecido en la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
La Prisión Provincial de Hombres de Madrid, popularmente conocida como la Cárcel de Carabanchel, fue construida por el régimen franquista para sustituir a la antigua Cárcel Modelo de Madrid, destruida durante la Guerra de España. Esta nueva prisión fue levantada entre 1940 y 1944 mediante el trabajo forzoso de un millar de presos republicanos, integrados en los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados y subcontratados por empresas privadas, convirtiéndose así en uno de los emblemas más claros del sistema represivo y de la ideología del «Régimen de la Victoria». Su diseño panóptico, con seis galerías radiales bajo una gran cúpula de hormigón de 32 metros de diámetro, permitía la vigilancia total y materializaba la lógica del control absoluto sobre los cuerpos y las conciencias, reflejando la mentalidad autoritaria del régimen. Construida en ladrillo visto y hormigón armado, incorporaba elementos de reminiscencia herreriana que evocaban el poder imperial y el ideal de orden y sumisión promovido por la dictadura.
El complejo penitenciario incluía la Escuela de Estudios Penitenciarios, el Hospital General Penitenciario, un Reformatorio de Jóvenes, un Hospital Psiquiátrico y un departamento femenino. Aunque concebido para mil internos, desde su inauguración el 22 de junio de 1944 la prisión sufrió una masificación crónica, albergando miles de presos en condiciones infrahumanas: celdas diminutas, sin calefacción ni higiene, agua escasa, duchas semanales, comida deficiente y frecuentes abusos por parte de los funcionarios. Las redes solidarias y comunas alimentarias organizadas por los reclusos fueron el principal sostén para sobrevivir a la miseria y la corrupción.
Carabanchel fue, además, centro de aplicación de la pena capital y símbolo del terror de Estado. Entre 1944 y 1975 se documentaron más de doscientas ejecuciones, algunas dentro de la prisión y otras en los cuarteles cercanos de Campamento. Entre las víctimas destacan Francisco Granado y Joaquín Delgado (1963), anarquistas ejecutados a garrote vil; Julián Grimau, dirigente comunista; y los militantes del FRAP José Humberto Baena, José Luis Sánchez-Bravo y Ramón García Sanz, fusilados el 27 de septiembre de 1975, en las últimas ejecuciones del franquismo. La cárcel albergó también a numerosas figuras de la resistencia, el sindicalismo y la cultura española, como Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius, Miguel Boyer, Enrique Múgica, Fernando Savater, Marcos Ana, Ramón Tamames, Miguel Gila, Nicolás Redondo, Fernando Arrabal o Eduardo Saborido, entre otros.