Ley 6/2024, de 15 de noviembre, de modificación de la Ley 9/2017, de 3 de agosto, de regulación de las corridas de toros y de protección de los animales en las Illes Balears.
Comunidad Autónoma de las Illes Balears · 17 de diciembre de 2024
En pocas palabras
Modifica la Ley 9/2017 que regula las corridas de toros y la protección de los animales en las Illes Balears. Cambia el artículo 12 y el artículo 5 de esa ley. La norma entra en vigor según su disposición final.
Qué cambia
Afecta a la organización de los espectáculos taurinos y a las normas de protección de los animales en las Illes Balears, al cambiar dos artículos de la ley que los regula.
- A quién afecta
- organizadores de espectáculos taurinos · empresas y profesionales del sector taurino · aficionados a los toros · asociaciones de protección de los animales · administraciones de las Illes Balears
- Cultura y deporte
- Medio ambiente y clima
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
LA PRESIDENTA DE LAS ILLES BALEARS
Sea notorio a todos los ciudadanos que el Parlamento de las Illes Balears ha aprobado y yo, en nombre del Rey y de acuerdo con lo que se establece en el artículo 48.2 del Estatuto de Autonomía, tengo a bien promulgar la siguiente Ley:
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
I
El preámbulo de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del patrimonio histórico español, comienza afirmando que «el patrimonio histórico español es el principal testigo de la contribución histórica de los españoles a la civilización universal y de su capacidad creativa contemporánea». La protección y enriquecimiento de los bienes que lo integran constituyen obligaciones fundamentales que vinculan a todos los poderes públicos. Dicho mandato proviene del artículo 46 de la Constitución Española de 1978 (CE): «Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad».
Los bienes que integran el patrimonio cultural inmaterial forman parte del patrimonio histórico, de acuerdo con el artículo 1.2 de la ya citada Ley 16/1985.
La tauromaquia, concepto definido comúnmente como el arte de lidiar con los toros, forma parte del patrimonio histórico y cultural común de todos los españoles, tal y como ha sido reconocido en la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la tauromaquia como patrimonio cultural. En muchos países de nuestro entorno es muy frecuente la identificación del toro con la cultura española. La tauromaquia es un signo identificativo de la cultura española que aporta grandes beneficios económicos, ecológicos, laborales o industriales.
La tauromaquia es un arte tradicional, social y apolítico como cualquier otra disciplina artística, un hecho social, histórico y jurídico de todos los ciudadanos, tal y como está recogido en la ley 18/2013 antes citada. Así pues, la tauromaquia, al ser parte del patrimonio cultural inmaterial, en virtud de la mencionada Ley 18/2013 es digna de protección por la Ley 10/2015, de 26 de mayo, para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. Además, la tauromaquia entra dentro del ámbito de la libertad de creación literaria, artística, científica y técnica, que es un derecho fundamental reconocido en el artículo 20.1.b) de la Constitución Española. Por lo demás, completa el régimen jurídico de la tauromaquia la Ley 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos y su Reglamento, Real decreto 145/1996, de 2 de febrero, por el que se modifica y da nueva redacción al Reglamento de espectáculos taurinos.
La historia taurina en las Islas Baleares se remonta a casi tres siglos. Los espectáculos taurinos que se celebran en Baleares tienen una tradición de cientos de años, remontándose a las épocas de los siglos XIX y XX en los que las costumbres y tradiciones de la tauromaquia forman parte del patrimonio cultural inmaterial. Espectáculos que resultan ser de los actos más participativos durante los meses de verano, acudiendo a los festejos taurinos desde jóvenes, adultos y gente más mayor, presenciando con emoción y devoción este espectáculo. Es un hecho que los espectáculos taurinos aportan beneficios a la población, dinamizando la economía de la ciudad.