Real Decreto 986/2024, de 24 de septiembre, por el que se aprueba la actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030.
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico · 25 de septiembre de 2024
En pocas palabras
Aprueba la actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030, que fija la orientación estratégica de España en energía y clima hasta 2030. El plan integra las políticas nacionales con la normativa europea sobre gobernanza de la energía y acción por el clima.
Qué cambia
Marca las líneas de actuación en renovables, descarbonización y eficiencia energética hasta 2030, lo que afecta a empresas del sector energético, industrias y consumidores. Orienta la inversión y la planificación pública en energía y clima.
- A quién afecta
- empresas del sector de las energías renovables · industria y actividades productivas · consumidores de electricidad · administraciones públicas · trabajadores del sector energético
- Cifras
- potencia renovable instalada: 55.349 MW en 2019
- potencia renovable instalada: 77.039 MW en 2023
- crecimiento de la potencia renovable: 40 % entre 2019 y 2023
- generación renovable: más del 50 % del total en 2023
- empleo en el sector de las renovables: más de 130.000 personas en 2022
- Energía
- Medio ambiente y clima
- Economía, empresas y consumo
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
España viene abordando en los últimos años una intensa agenda de transición ecológica que está demostrando ya ser una palanca para la modernización y el crecimiento económico, el desarrollo de ecosistemas industriales, la creación de empleo sostenible, el refuerzo de la competitividad y la reducción de la dependencia energética exterior, como indican tanto informes de distintos organismos internacionales como los indicadores a nivel nacional.
Esta transición es una oportunidad para el desarrollo de la cohesión territorial, la mejora de la salud de las personas y el medio ambiente, y la justicia social. Como demuestran los datos de los últimos años, España está particularmente bien posicionada en lo que se refiere a recurso renovable, así como a capacidades humanas, tecnológicas e industriales para abordar con éxito esta transformación.
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) se constituye como la herramienta de orientación estratégica nacional que integra la política de energía y clima con un horizonte temporal a 2030, de acuerdo con la normativa nacional y europea.
En este sentido, la implementación de las políticas públicas incluidas en el PNIEC ha permitido a España ser un país líder en materia de transición ecológica, como vienen demostrando los logros conseguidos. Es una transformación en la que la economía española gana competitividad, prosperidad, seguridad energética, empleo, innovación, desarrollo tecnológico, bienestar y reducción de la pobreza energética.
Un plan con impactos socioeconómicos que ya están en marcha. Entre 2019 y 2023, la potencia instalada renovable ha crecido en un 40 %, pasando de 55.349 MW en 2019 a 77.039 MW en 2023, según datos de Red Eléctrica de España. Este progreso ha permitido que en 2023 la generación renovable ha superado el 50 % del total por primera vez en la historia, convirtiendo España en la primera de las grandes economías europeas en conseguirlo. Contextualizando estos datos a nivel internacional, el ranking de IRENA en el año 2022, sitúa a España como el 2.º país de la UE en capacidad eólica y 5.º en el mundo, y el 8.º país en capacidad instalada renovable del mundo.
En 2022, el sector de las renovables dio empleo a más de 130.000 personas, un 54 % más que en 2018 en España mientras que España se sigue posicionando como una de las principales potencias industriales en las energías renovables a nivel europeo y mundial. Así, España es fabricante y exportador neto en tecnologías como la eólica, donde se posiciona como el 5.º exportador a nivel mundial en aerogeneradores, o la solar fotovoltaica, donde es referente en varios segmentos clave de su cadena de valor.
Más allá de los indicadores específicos del sector energético, el PNIEC supone un plan que acompaña a la sociedad, promociona la igualdad de género, la cohesión territorial, el abaratamiento de la energía de la mano de las renovables y un marco de certidumbre y anticipación en torno a la transición ecológica que son clave para la competitividad del conjunto del país. La transformación ha tenido reflejo en los mercados de futuro eléctricos y con ello en las cada vez mejores perspectivas de inversión, que encuentran en España previsiones de precios de la energía más asequibles que en otros mercados europeos, precisamente por el avance de la generación renovable.