Acuerdo de 18 de julio de 2024, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, por el que se declara Lugar de Memoria Democrática el "Monumento a Mariana Pineda", en Granada.
Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática · 20 de julio de 2024
En pocas palabras
Declara Lugar de Memoria Democrática el Monumento a Mariana Pineda, situado en la Plaza de Mariana Pineda de Granada. La declaración se inscribe en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática y surte efectos desde su publicación en el BOE.
Qué cambia
El monumento queda inscrito con carácter definitivo en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática. La declaración afecta a quienes intervengan en el procedimiento y a la protección del conjunto monumental.
- A quién afecta
- vecinos de Granada · visitantes del monumento · personas interesadas en la memoria democrática
- Cifras
- inauguración del monumento: mayo de 1873
- acuerdo del Congreso de los Diputados para erigir la estatua: 1836
- Mariana Pineda nació el 1 de septiembre de 1804
- Mariana Pineda fue ejecutada el 26 de mayo de 1831
- detención de Mariana Pineda: 18 de marzo de 1831
- Derechos y libertades
- Cultura y deporte
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
El acuerdo de declaración de Lugar de Memoria Democrática, cuya incoación se llevó a cabo por Resolución de 21 de julio de 2023, de la Dirección General de Memoria Democrática (BOE de 26 de julio de 2023), se realiza de conformidad con lo establecido en la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
El monumento a Mariana Pineda fue proyectado por las Cortes de 1836 para reconocer a la heroína liberal Mariana Pineda (Granada 1 de septiembre de 1804-26 de mayo de 1831). De firmes convicciones liberales, acogió en su casa desde 1823 a todos aquellos que estaban en desacuerdo con el régimen absolutista impuesto por Fernando VII y abanderó las ideas liberales en su ciudad. En los siguientes 8 años, hasta su detención, Mariana Pineda colaboró con los liberales granadinos y con los exiliados en Gibraltar, siendo el caso más conocido su participación en la fuga de la cárcel de su primo Fernando Álvarez de Sotomayor, estando a partir de este momento en el punto de mira del alcalde Ramón Pedrosa. Fue el mismo Pedrosa el que la detuvo en su casa el 18 de marzo de 1831 por formar parte de la conspiración liberal que se estaba fraguando bajo la dirección de Torrijos, Espoz y Mina y Olózaga. Había llegado a oídos de Ramón Pedrosa que Pineda había encargado a dos hermanas bordadoras del Albaicín la confección de una bandera constitucional para un alzamiento en la ciudad. Pedrosa obligó a las dos mujeres a llevar la bandera a la casa de Pineda, en la calle del Águila, y en ese momento se presentó la policía a hacer un registro y la bandera fue descubierta. Se trataba de un tafetán de seda morado, centrado por un triángulo de color verde, en el que a medio bordar aparecían los lemas: «Libertad. Igualdad y Ley». Mariana quedó detenida en su casa, bajo estricta vigilancia. Al cuarto día intentó fugarse y fue descubierta. Mariana fue recluida en el Convento-Cárcel de Santa María Egipcíaca.
Se le aplicó entonces el Decreto de 1 de octubre de 1830, donde se estipulaba que los autores y cómplices de acciones subversivas serían condenados a la pena de muerte. Sometida a juicio, el juez Pedrosa estaba autorizado a indultarla a cambio de la delación de sus correligionarios, pero la lealtad hecha silencio sería su gesto legendario. Fue condenada a muerte, siendo ejecutada por garrote vil en el Campo del Triunfo.
El emplazamiento del monumento no guarda relación con el lugar de ejecución de Mariana Pineda, ni con los lugares en los que transcurrieron sus últimos días de vida pero, en todo caso, «la plaza de la Mariana», como se le denomina habitualmente en Granada, forma parte del lenguaje habitual de los granadinos y de su cultura política. Una situación que incluso estaba ya generalizada cuando aún no se había inaugurado el conjunto monumental.
En la actualidad, a más de ciento cincuenta años de aquella inauguración, el lugar del monumento aparece como la referencia más inmediata de cuantos guardan la memoria de aquella mujer liberal.