Real Decreto 94/2022, de 1 de febrero, por el que se modifica el Real Decreto 734/2020, de 4 de agosto, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio del Interior.
Ministerio de Hacienda y Función Pública · 2 de febrero de 2022
En pocas palabras
Modifica la estructura orgánica del Ministerio del Interior para crear la Subdirección General de Asuntos Europeos dentro de la Dirección General de Relaciones Internacionales y Extranjería. La norma reorganiza así las unidades que gestionan los asuntos de la Unión Europea y la actividad internacional del departamento.
Qué cambia
Cambia la organización interna del Ministerio del Interior: la nueva subdirección asume las tareas relacionadas con la Unión Europea. No supone aumento del gasto público y suprime órganos de la estructura anterior.
- A quién afecta
- Ministerio del Interior · Dirección General de Relaciones Internacionales y Extranjería · Secretaría de Estado de Seguridad · personal funcionario del Ministerio del Interior
- Administración pública e instituciones
- Seguridad y emergencias
- Política exterior y Unión Europea
Resumen generado automáticamente a partir del texto oficial. Puede contener errores: lo que vale es el texto publicado en el BOE.
Texto
Los retos actuales a los que se enfrenta España, tales como la evolución del terrorismo internacional y el crimen organizado transfronterizo, así como el de los flujos de la inmigración irregular y del tráfico de personas, exigen cada vez mayor esfuerzo en la cooperación internacional en ámbitos de la competencia del Ministerio del Interior, así como una labor de coordinación en el seno de la Administración General del Estado. Estos retos son compartidos con el resto de Estados miembros de la Unión Europea que, junto con las instituciones comunitarias, promueven y aplican iniciativas legislativas y políticas para hacer frente eficazmente a los mismos. Estas iniciativas en asuntos de Interior son de especial relevancia para la Unión Europea, incluida España.
Así, en los últimos años, la actividad internacional del Ministerio del Interior, y muy especialmente la relacionada con la Unión Europea, no ha dejado de aumentar exponencialmente. Lo mismo sucede en los países socios, sean Estados miembros de la Unión Europea o terceros, con los que este Ministerio mantiene relaciones operativas y estratégicas. El principio y la evidencia de que la seguridad de los ciudadanos españoles comienza más allá de nuestras fronteras se han convertido en un pilar fundamental de la política del Ministerio del Interior, lo que conlleva un incremento de la actividad internacional del Departamento. Esta evolución de la situación ha supuesto un aumento muy notable del volumen de trabajo, estratégico y operativo, tanto de actividades formativas, de concertación y negociación, de colaboración o Comisiones Mixtas de Seguridad, como de proyectos de carácter operativo en el exterior.
Desde hace tiempo se constata una deficiencia orgánica, especialmente relevante en el caso de la estructura existente para asumir las tareas y responsabilidades que se desprenden de las funciones asignadas a la Dirección General de Relaciones Internacionales y Extranjería, dependiente de la Secretaría de Estado de Seguridad, en materias de la Unión Europea.
En el ámbito de la Unión Europea, especialmente desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, se produjo un cambio en las pautas de trabajo que demanda un mayor grado de coordinación entre los Estados miembros y, por ende, dentro de las propias estructuras ministeriales nacionales. En este sentido, se ha generado un incremento de la carga de trabajo y actividad europea a todos los niveles en asuntos de Interior, que demanda una adecuación organizativa departamental.
En definitiva, es preciso un refuerzo y rediseño de la estructura del Departamento para hacer frente a los retos actuales de su actividad internacional y, en concreto, a los que, de manera permanente y creciente, se originan en relación con las competencias que en el ámbito de la Unión Europea corresponden al Ministerio del Interior. Para ello, se considera necesario crear la Subdirección General de Asuntos Europeos, dependiente de la Dirección General de Relaciones Internacionales y Extranjería. Esta subdirección general de nueva creación asumiría las funciones que en la actualidad viene ejerciendo directamente la persona titular de la Dirección General.